Gnocchi de Ricotta Hechos a Mano en Salsa de Salvia y Mantequilla

Gnocchi de Ricotta Hechos a Mano en Salsa de Salvia y Mantequilla
Los gnocchi de ricotta representan una de las expresiones más sublimes y delicadas de la gastronomía italiana artesanal. A diferencia de sus parientes más populares elaborados a base de papa, esta variante destaca por una textura notablemente liviana y etérea que se deshace suavemente en el paladar. Al sustituir la papa por ricotta fresca bien escurrida, se logra un bocado sutil, suave y con un delicado matiz lácteo.El secreto de su éxito reside en el equilibrio perfecto entre la humedad del queso y la cantidad justa de harina, evitando amasar en exceso para preservar su ligereza característica. La elección de acompañarlos con una salsa clásica de mantequilla y salvia (burro e salvia) es un verdadero acierto culinario: la mantequilla dorada aporta notas avellanadas y envolventes, mientras que la salvia fresca infusiona el plato con un aroma herbal y terroso inolvidable. Coronado con queso parmesano recién rallado y una pizca de pimienta negra, este plato evoca la calidez de la cocina tradicional italiana, transformando ingredientes sencillos en una experiencia gourmet refinada. Es una receta reconfortante y elegante, ideal tanto para una cena especial como para disfrutar de la cocina en casa con calma.
Ingredientes
Para los gnocchi
500 g de queso ricotta fresco (bien escurrido)
150 g de harina de trigo (y un poco más para enharinar la mesa)
1 huevo grande
50 g de queso parmesano recién rallado
1/4 cucharadita de nuez moscada rallada
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
Para la salsa de salvia y mantequilla:
100 g de mantequilla sin sal
12-15 hojas de salvia fresca
50 g de queso parmesano rallado (para servir)
Sal marina y pimienta al gusto
Instrucciones
Escurrir la ricotta: Coloque la ricotta sobre un colador fino o un paño de cocina limpio durante al menos 30 minutos para eliminar todo el exceso de suero. Este paso es fundamental para no añadir harina en exceso.
Preparar la masa: En un bol grande, mezcle la ricotta escurrida, el huevo, el queso parmesano rallado, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Añada la harina poco a poco e intégrela con una espátula o con las manos hasta obtener una masa suave y homogénea. No amase demasiado para evitar que queden duros.
Formar los gnocchi: Espolvoree harina sobre la superficie de trabajo. Divida la masa en 4 partes y forme cilindros largos de aproximadamente 1,5 cm de grosor. Con un cuchillo o cortador de masa, corte porciones de 2 cm de largo. Si desea, páselos suavemente por el reverso de un tenedor o una gnocchiera para darles forma.
Cocinar la pasta: Lleve a ebullición abundante agua con sal en una olla grande. Vierta los gnocchi en tandas pequeñas. Tan pronto como floten en la superficie (aproximadamente 2 a 3 minutos), retírelos con una espumadera.
Elaborar la salsa: Mientras se cocina la pasta, derrita la mantequilla en una sartén grande a fuego medio. Agregue las hojas de salvia fresca y deje cocinar por 3-4 minutos hasta que la mantequilla adquiera un tono dorado claro y la salvia esté crujiente.
Mantecar y servir: Transfiera los gnocchi directamente a la sartén con la mantequilla dorada. Saltee suavemente durante 1 minuto para que se impregnen de la salsa. Sirva de inmediato en platos hondos con abundante parmesano rallado por encima.
Notas
| Nutrientes | Cantidad por porción |
| Calorías | 485 kcal |
| Proteínas | 19 g |
| Grasas totales | 31 g |
| — Grasas saturadas | 19 g |
| Carbohidratos | 33 g |
| — Azúcares | 2 g |
| Fibra dietética | 1,5 g |
| Sodio | 520 mg |



